Tener un local comercial en San Isidro, la zona más chic de la capital, era antes todo un lujo, no solo por las posibilidades de crecimiento y acceso a las familias más opulentas de Lima (décadas atrás), sino por el costo del metro cuadrado.
Y aunque este distrito -que dio inicio a las boutiques más exclusivas- mantiene su atractivo comercial y sigue siendo disputado por importantes marcas de ropa, restaurantes, peluquerías y spa, ya ha sido destronado como el "más caro" desde hace algunos años.
Ahora la compra de un local para emprender un negocio en distritos más populosos, y definitivamente menos exclusivos, como el Cercado de Lima, cuesta más del doble que en San Isidro.
Según Alberto Fassioli, presidente de la constructora Estremadoyro&Fassioli Contratistas Generales, actualmente el metro cuadrado en una galería de la Av. Abancay bordea los US$ 7000, mientras que en República de Panamá los US$ 3000, aproximadamente.
Esto responde, al parecer, a la alta rotación de productos y a la masiva afluencia de consumidores a la zona, motivados por productos de bajos precios, factores que aseguran la rentabilidad del negocio y que valorizan más esta avenida.
Pero esto no solo ocurre si de poner una tienda se trata, indicó Fassioli, ya que aunque suene increíble, el metro cuadrado de un depósito en la Av. Abancay en un cuarto piso puede llegar a costar US$ 2000, monto similar al de una oficina en San Isidro con acabados y sistemas de seguridad de primera.
Fuente: Diario Gestión
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